Cobardes

Vamos a morir. Todos somos plenamente conscientes de ello, pero asumimos desde el momento en que nacemos, que el final llegará tarde, tan tarde, que podemos dedicarnos a perder el tiempo, a no vivir, a deprimirnos. El hecho de no conocer el final de todo, nos crea una imagen de nosotros mismos como unos ancianos llenos de sabiduría y arrugas, con nuestros nietos correteando a nuestro alrededor. Pero no, no sabemos cuándo llegará el final, cuándo nos convertiremos en nada, en inexistentes, en recuerdos intangibles en la mente de aquellas personas que un día conocimos.
Nos vemos inmersos en los problemas, y pensamos "ya lo superaré", dando por hecho que tendremos el tiempo suficiente para ello, con lo que alargamos nuestros conflictos para no tener que enfrentarnos a ellos.
La teoría en tan fácil, que hace que nos sintamos estúpidos. "Eh tú, supera tus conflictos y arregla tus asuntos". Y piensas, "¿Ah, sólo tengo que hacer eso? Vale, gracias". Pero la práctica es otra cosa. Los recuerdos siguen ahí, atormentándote. Las preguntas sin respuestas. El egoísmo, las mentiras, la soledad, la familia, los amigos... todo eso que nos preocupa o, en mi caso, eso que ronda en mi cabeza casi todos los días: el Yo y la Nada. Después de tanto tiempo... sólo queda la Nada.
En muchos casos se trata de simple inmadurez. En mi caso, para algunas cosas, lo es. Sé que eso es algo que cambiará con el tiempo, y me consuelo a mi misma pensando que ciertos aspectos de mi personalidad se transformarán. Y de nuevo nos topamos con el error, si llegamos a ser lo suficientemente inteligentes de pensar. "¿Y si nunca llego a tener tiempo para ello, y es esta etapa de mi vida la que se recuerda de mí?"

4 comentarios:

  1. A veces no sabemos ni cómo, ni cuando ni donde la Parca cortará nuestro cuerda del Fátum. Solo nos queda vivir mientras hacemos otras cosas, como decía Lennon. La gente no es consciente de que va a morir, no lo acepta. Les aterroriza saber que no van a ser inmortales y eso imposibilita muchas cosas. La negación de la muerte es vivir con menos libertad. Grandísimo relato Andrea.

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  2. Felicidades por todos tus textos que me gustan mucho

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