El Anti-San Valentín: Morir en la vida de alguien.

Hoy es San Valentín. Aquellos que tenéis pareja os estáis frotando las manos eeh. Si lo sé, eso de estar enamorados es genial. O eso dicen, qué voy a saber yo.

Estás pensando en hoy, en lo que le vas a comprar a tu pareja, la cena romántica que le puedes cocinar, la película que podréis ver, la ropa interior sexy que te puedes poner y, si eres tío, en cómo quitársela. Sí, hoy es un gran día. Pero, ¿y mañana? 

San Valentín celebra el amor. El amor así, en términos genéricos. Lo celebra como si fuera eterno. Y si no lo es, no importa, el próximo año puedes celebrar San Valentín con otra persona. Eso es práctico, porque no tienes que volver a pensar qué cosa especial hacer porque puedes copiar la idea del San Valentín anterior. Lo has hecho alguna vez, y lo sabes. 

Qué bonito es el amor. Es bonito porque, como me dijo alguien alguna vez, de amor nunca se sufre, se sufre de desamor. Es bonito cocinar para dos, tener quién te frote la espalda en la ducha y tener posibilidad de sexo todos los días. Aunque cuando el amor deja de ser tanto amor, eso de todos los días queda como muy lejano. O eso dicen, qué voy a saber yo. 

Dicen que es difícil definir el amor. Vaya mentira, sólo hay que acudir a la todopoderosa RAE que todo lo sabe, y así lo describe “Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.” El amor nos completa, lo dicen los expertos en la materia. Pero, ¿y la falta de él? Porque claro, hoy es San Valentín, pero no todo el mundo tiene pareja. Que putada, alguien está incompleto, me parece a mí.

Qué bonito es San Valentín. La gente piensa en rosas cuando se nombra esa fecha. O en corazones. ¿A qué estabas pensando en eso? Pero nadie piensa en el Anti–San Valentín. ¿Qué pasa cuando una persona con la que celebraste San Valentín, lo celebra ahora con otra persona? Si lo piensas, San Valentín no mola tanto. Ni aunque estés ahora con otra persona y la anterior te importe un rábano porque, si hubo anterior, sabes lo duro que es que haya un siguiente. Sabes también lo que es el miedo a que esa persona que ahora es tu presente, también pueda convertirse en tu pasado.
De cada 100 matrimonios, 15.1% termina de divorcio.” (Fuente: ENADID, 2009).



Este ha sido mi Anti–San Valentín:

Hacía tres años que no lo veía. Desde que me dejó para irse a conocer mundo y a otras mujeres, de paso. He de reconocer que pensé que jamás volvería a verlo. Supuse que al romper pasaría algo así como que un agujero se abriría bajo sus pies y desaparecería para siempre, que se mudaría a un planeta desconocido. Pero romper no significa eso.

Hoy coincidimos en la biblioteca. Reinaba en el ambiente un silencio sepulcral. Me miró y ambos nos congelamos. No sé cuánto tiempo nos miramos, pero juraría que fue una eternidad. Una eternidad cuya banda sonora se componía por el sonido retumbante de mi corazón y de su respiración acelerada.
Hoy descubrí lo que realmente es romper una relación. Tres años después, lo aprendí.

–Sólo tienes veinte años. Lo superarás. Te quedan tantos años por vivir, tanta gente por conocer, tantos hombres a los que besar, que terminarás por agradecérmelo –me había asegurado tiempo atrás.
–¿Lo estás haciendo por mí? ¿Por hacerme un favor? –resumí entre risas y llantos.
–Lo hago porque ya no te quiero.

Hoy, simplemente me sonrió y siguió su camino. Salió de la sala y no volví a verlo más. No escuché el sonido de su voz, ni nos besamos en la mejilla, ni le pregunté por su hermano. Supongo que fingimos que no nos conocíamos. Una simple sonrisa que me recordaba que no estaba loca, que era Él, y que había existido. No era fruto de mi imaginación. En su día decidió que quería ser alguien en mi vida, para más tarde decidir que yo no valía tanto la pena como para formar parte de la suya.
Y fingió. Fingió como si nunca nos hubiéramos acostado. Fingió como si nunca me hubiera dicho que estaba enamorado de mí. Fingió como si no me hubiera pedido que me casara con él. Fingió como si no hubiéramos pasado dos años de nuestra vida juntos.
Deduje que romper era sinónimo de morir. Morir en la vida de alguien.

Te recuerdo que puedes comprar mi libro "Dame alas para soñar" en la web oficial www.damealas.es

12 comentarios:

  1. Encántame como escribes!! Sigue así e chegarás lonxe!!

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    1. Muchas gracias Patri :)
      Espero contar con vuestra ayuda para mi aventura editorial :D

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  2. Woo, precioso! Me ha encantado!

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  3. La primera parte fue un poco graciosa, en la segunda me estrujaste el corazón.

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    1. Me alegra que, de un modo u otro, te haya llegado mi historia. Supongo que las cosas no siempre son fáciles para todo el mundo.
      Un beso muy grande :)

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  4. Muy bueno, cuando las cosas no se pueden solucionar, a veces lo mejor es fingir que no paso nada y tirar para alante!

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    1. Supongo que sí. Pero mirar hacia otro lado no va a hacer que las cosas desaparezcan o que el pasado cambie... ;P

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  5. Como los pimientos de Padrón, uno quiere y otro no. Lo positivo del desamor es que queda un recuerdo de por vida "lo que podía haber sido" y el amor, en el mayoría de los casos acaba en costumbre.

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    1. Estoy completamente de acuerdo Macs. "Lo que podía haber sido... y no fue". Pero a veces es mejor así.
      Un abrazo :)

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  6. Yo también lo acabo de dejar con mi pareja, y también pasamos dos años de nuestra vida juntos.
    Este San Valentín del que hablas lo pasamos juntos, y sí, no me puedo imaginar el siguiente como será para mí, y mucho menos me quiero hacer una idea de cómo será el de él.
    No sé si algún día podré superarlo, a penas tengo 19 años, de cosas peores saldré en el futuro supongo... No puedo imaginar qué pasará si dentro de tres años me lo encuentro en una biblioteca...

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    1. Claro que saldrás de algo así, te lo digo por experiencia. Al final hasta podrás reirte de cosas que en su día te hicieron llorar y podrás aprender de la experiencia. Eso sí, es mejor que te mentalices de que cabe la posibilidad de que te lo encuentres. No pasa nada, podrás seguir tu vida :)
      Gracias por leer mi blog. Un saludo :D

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