Hoy puede ser tu gran dia.

Todo puede terminar con una simple palabra. Porque algunas palabras son así de destructivas. Algo tan simple como un breve sonido que ni siquiera puedes ver, es capaz de hundirte en el abismo más infinito. Todos tenemos esa palabra que nos duele escuchar, pero no por la palabra en sí ni por su significado, sino por los recuerdos que nos trasmite. Es como las canciones. También tienes esa canción que sabes que es preciosa, pero la odias. La odias porque algún día alguien te la dedicó, o con alguien la bailaste. Pero no con un alguien cualquiera, fue con alguien especial. Pues pasa lo mismo con las palabras. Puede ser cualquiera del diccionario. Incluso puede ser inventada.
Podría deciros cuál es mi palabra maldita. En realidad, tiempo atrás os la habría dicho. Habría hablado de ella y con eso sólo la habría hecho más fuerte. Pero está perdiendo poder porque, como ya he dicho, todo puede terminar con una palabra, pero ese final no es más que el principio de algo nuevo, porque seguimos vivos. Si ese fuera el final de todo, simplemente habríamos muerto. Por eso no voy a hablar de finales. Sino de un principio.
Todo empezó con un abrazo. Un abrazo que no pedí, un abrazo que no esperaba, y un abrazo que no quería. Sólo quería llorar, gritar e insultar a todo el mundo. Pero en vez de darme un portazo en la cara, que es lo que probablemente me merecía, me dio un abrazo. Un abrazo que duró una eternidad. Un abrazo silencioso y fuerte. Además, él era tan grande que pude hundirme en su pecho. Me sentí tan bien, tan a salvo, tan protegida, que comencé a necesitarlo cada día. Cada día un abrazo. Porque al fin y al cabo, las cosas que mejor nos hacen sentir, son gratis

No sé quién eres, ni sé si eres feliz. No sé quién eres, porque eres muchas personas. Muchas personas distintas que pueden estar leyendo esto, así que no voy a darte consejos vacíos sobre algo que desconozco. Quizá estés cansado de oír que todo va a mejorar, que encontrarás trabajo, que superarás una ruptura, que te repondrás de una pérdida. Estás harto de oír a personas que han pasado por lo mismo aconsejarte cómo actuar. Pero no voy a decirte nada. Sólo quiero que sepas lo feliz que estoy siendo este año.
No. No trato de restregarte mi bienestar actual por la cara. Si algo me ha enseñado la vida, es que la felicidad no es eterna. Pero también me ha enseñado que la infelicidad tampoco lo es. Porque todo puede comenzar con un abrazo…

…hoy puede ser tu gran día.

Te recuerdo que puedes comprar mi libro "Dame alas para soñar" en la web oficial www.damealas.es
 

6 comentarios:

  1. Que biien escribes andrea...sigue asi xke todas tus publicaciones son especiales y sinceras bikos;)

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  2. Te diré lo que me gustaría que me dijeses si fuese yo quien escribiese esto y tu quien comentases: "Después de esto, ¿para cuando un café?"

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  3. Siempre me tomo un café después de cada publicación, que me resulta muy relajante :D
    Un saludo.

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  4. Últimamente he estado pensando mucho es eso. En la palabra que más daño me hizo, el gesto que más sensaciones me provocó o la canción que más me marcó. Y en esa búsqueda me he descubierto enamorándome de palabras rutinarias, gestos obscenos y notas muy lejanas. ¿y si aún no ha llegado mi antes y después? ¿mi cambio radical? ¿la banda sonora de mi vida? Muchos besos... lo dejo en el aire como reflexión nocturna.

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    1. Buena reflexión. Me gusta que mis textos inciten a pensar. Siempre me gusta pensar que la banda sonora de nuestras vidas, aún está por llegar, como muchas otras cosas. Es bueno pensar que lo mejor no ha llegado todavía.

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