Personas que no saben estar solas



Hazme caso, eso no es amor, con esa persona no encontrarás más que vacío. Persigues un sueño, una ilusión. No, en realidad, persigues un recuerdo, porque no es nada más que eso; el recuerdo de lo que piensas que es amor, de lo que crees haber sentido con otra persona. Estás enganchado a eso, a esa dosis de adrenalina y la buscas en cualquier lado, desesperadamente, temeroso de acabar solo, de seguir tachando la casilla de “soltero” el resto de tu vida. 

Alguien te mira. Es agradable, te gusta su aspecto. Comienzas a preguntarte si querría salir contigo. Te imaginas cómo besará, si te agarrará la mano al caminar por la calle, si sabrá bailar. Esperas que no ronque o que no te robe las mantas al dormir. Por solo una mirada, porque lo necesitas, necesitas amar desesperadamente a alguien. Pero, hazme caso, eso no es amor.

Terminas una relación y empiezas otra. No has pasado un tiempo de luto, porque aquello no era amor, ahora lo sabes. Pero no importa, porque has encontrado a alguien rápido. De hecho, podrías llamar a alguna otra persona si con esta no saliera bien. Pero esto, tampoco es amor. Una relación tras otra, amores y amores, que no lo son. 

No puedes estar solo, porque tu cuerpo tiene mono. Necesita un poco más de adrenalina. ¿O puede que no seas capaz de aguantarte a ti mismo? Necesitas tener a alguien al lado para sentir que alguien te ama y autoengañarte pensando que, si quiere estar contigo, tan malo no puedes ser. Necesitas que te haga sentir que no estás solo, pero lo estás. Porque eso, no es amor. 

Te preguntas qué te gusta de esa persona, por qué estás a su lado, pero no lo sabes. “Es difícil de explicar”, como si esas cualidades fueran geniales e incalificables, en vez de inexistentes. Sí, te lo pasas bien a su lado, el sexo no está mal, también le gusta el rock. Pero eso, no es amor. 

Así  nunca encontrarás más que a la persona equivocada, un forastero en tu ciudad desierta, un carpintero tallando un corazón de piedra. No te conocerá, porque no te habrá dado tiempo a presentarte, a desnudarte con toda la ropa puesta. Eso no es amor.

Amar es llorar. Amar es no dudar cuando te preguntas a ti mismo si has amado. Amar es nerviosismo, es impaciencia, es compartir. Amar es confesar, es no avergonzarte. 

Amar es no buscar. 

Amar es acabar encontrando. 


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